22.7.13

Europa no existe.

La democracia ha dado paso a una dictadura de los especuladores y poderosos, cuya avaricia no tiene limites. Debemos dar un cambio de timón, exigiendo nuevos liderazgos políticos que planteen una nueva manera de entender la economía.


Los partidos tradicionales, llenos de mediocres y corruptos, no nos sirven, hacen falta nuevos liderazgos que sean capaces de dirigir con valentía, los cambios necesarios. Es la hora y todo lo demás, es hacerle el juego a avariciosos, especuladores, mediocres y corruptos.



  • Un modelo económico sostenible, que no busque el crecimiento infinito y permita generar empleo en la situación económica real.

  • Un efectivo control sobre la fiscalidad de las compañías que operan en nuestro país, impidiendo la utilización de paraísos fiscales o fiscalidades blandas para no tributar en el Estado Español.

  • Una estructura federal del estado, donde cada territorio gestiones sus propios recursos y ceda al Gobierno de la Nación los puramente justificables para mantener la estructura conjunta.

  • Elección por listas abiertas, eliminando el poder factico de los partidos políticos.

  • Reestructuración de las administraciones publicas, eliminando las inútiles dejando una estructura similar a la de los países con división estatal:

nivel 1. Ayuntamientos.

nivel 2. Gobierno del Estado.


nivel 3. Parlamento Estatal. Un representante por cada 100.000 votantes.


nivel 4. Gobierno Central.


nivel 5. Parlamento Nacional. Representación de los estados proporcionalmente a la composición de su parlamento propio.


Para dirigir un país moderno, el el siglo XXI, no es necesaria una estructura del siglo XV. Por tanto, eliminación y desmantelamiento de todas las administraciones inservibles.

Y evidentemente otras decisiones que deben ser abordadas de manera inmediata como el modelo fiscal, el modelo energético y nuestra dependencia de los combustibles fósiles  el modelo social generador de una educación, sanidad y servicios sociales garantistas. Y tantas y tantas cosa que hacen que este camino sea apasionante de recorren, con todas las ciudadanas y ciudadanos del Estado.

Olvidémonos de la Europa de los mercaderes y construyamos nuestra propia Europa  la de la justicia, la salud, el respeto y la convivencia.